A lo largo de las décadas, las canciones de los Mundiales han acompañado goles, celebraciones y momentos inolvidables para millones de hinchas. Algunas alcanzaron tal popularidad que hoy siguen presentes en la memoria de la gente. A propósito del inicio de la Copa Mundial 2026, repasamos los temas más emblemáticos de la historia del campeonato.
Waka Waka (This Time for Africa) — Sudáfrica 2010
Intérpretes: Shakira junto a la banda sudafricana Freshlyground
Es la canción oficial más vendida y vista en plataformas digitales en la historia de los Mundiales. El tema fusionó ritmos e instrumentación afro-colombianos con el pop. Su característico estribillo está basado directamente en la canción camerunesa de 1986 «Zangalewa» (del grupo Golden Sounds), rindiendo homenaje a la cultura del continente anfitrión.
La copa de la vida — Francia 1998
Intérprete: Ricky Martin
Marcó un antes y un después en la comercialización de la música mundialista, introduciendo ritmos latinos, batucadas y pop energético a la escala global de la FIFA. Compuesta por Desmond Child y Robi Rosa, se convirtió en un éxito número uno en las listas de múltiples países de Europa y América Latina. La interpretación de Ricky Martin en la ceremonia de clausura en el Stade de France fue vista por más de mil millones de personas en todo el mundo, integrando con éxito el clásico grito de las tribunas francesas «Allez, Allez, Allez».
We Are One (Ole Ola) — Brasil 2014
Intérpretes: Pitbull con Jennifer Lopez y Claudia Leitte
Aunque inicialmente enfrentó algunas críticas en Brasil por no capturar la esencia de la samba local, comercialmente se consolidó como uno de los temas mundialistas más reproducidos globalmente. Producida para reflejar un ambiente de carnaval masivo, la canción combinó el estilo dance-pop de Pitbull y Jennifer Lopez con la voz de la estrella del axé brasileño Claudia Leitte.
El Rock del Mundial — Chile 1962
Intérpretes: Los Ramblers
Esta merece una mención especial por ser la primera en ser reconocida como canción oficial asociada a un Mundial de fútbol. Compuesta por Jorge Rojas Astorga, el tema rompió récords de venta locales y se transformó en la banda sonora de la hinchada chilena durante el torneo. Su ritmo de rock and roll clásico, caracterizado por el uso de la guitarra eléctrica y los aplausos rítmicos que emulaban el ambiente del estadio, inauguró formalmente la tradición histórica de vincular de manera oficial la música popular con este evento deportivo.