Hay recuerdos que se guardan en fotografías y otros que terminan convertidos en canciones. Para Pam Blas, la música es una forma de conservar emociones, personas y momentos que dejaron algo en ella. Sus canciones se convierten así en pequeños espacios donde lo vivido puede permanecer.
Su relación con la música comenzó a los 10 años, cuando su abuelo le regaló una guitarra que tenía abandonada. Con nuevas cuerdas y algunos libros que le compró su mamá, empezó a aprender por su cuenta. Con el tiempo, esa curiosidad se convirtió en una manera de expresarse y entender lo que siente.

Donde los recuerdos se convierten en canciones
Gran parte de la inspiración de Pam nace de sus propias experiencias, de personas y momentos que dejan algo en ella. “Soy una persona que siente mucho”, cuenta, y esa sensibilidad termina apareciendo naturalmente en sus canciones.
Su proceso creativo suele empezar junto a Rayvila, amigo, compositor y artista, con quien transforma una experiencia o una idea en una primera versión. Luego, en el estudio con Uawa, su productor, la canción empieza a crecer entre nuevos sonidos y posibilidades. Con el tiempo, Pam también ha aprendido a soltar fórmulas: si antes necesitaba una guitarra para empezar, hoy puede encontrar una canción desde un beat, una melodía o un sonido inesperado.

Esa búsqueda también se ha reflejado en proyectos como EPAM, donde exploró distintos sonidos y colaboraciones con Diana Salas y Kelly Aliaga. Su lado creativo también va más allá de la música: Pam ha dirigido y editado sus propias live sessions, involucrándose directamente en la manera en la que presenta su propuesta visual.
Esa misma sensibilidad aparece en “Más de dos”, una canción nacida de una experiencia que la llevó a pensar en el amor y en las distintas formas de vivirlo. Entre momentos de confusión y otros que recuerda con cariño, Pam encontró una vez más la forma de convertir lo vivido en algo que pudiera quedarse.
Pam Blas ha encontrado en la música una manera de guardar partes de su propia historia. Y mientras sigue explorando nuevas formas de crear y contar lo que siente, Pam continúa abriéndose camino como una de las voces jóvenes de la escena peruana que promete seguir dando de qué hablar.
