Cuando hablamos de Natalia Lafourcade, hablamos de una artista que ha construido su carrera desde la sensibilidad, la tradición y una identidad sonora profundamente latinoamericana.
Con “Cancionera”, Natalia volvió a demostrar por qué es una de las compositoras más respetadas de la región. El álbum, que se llevó el Grammy a Mejor Álbum de Pop Latino, reafirma su vínculo con la raíz, la canción de autor y una producción elegante que deja respirar cada emoción.
Si todavía no lo escuchas completo, aquí te dejamos 5 canciones TOP de “Cancionera” que resumen su esencia y que explican por qué este disco conquistó a la Academia.
Cancionera
La canción que da título al álbum le da la bienvenida a la figura de la cancionera como alter ego de Natalia, alguien conectada con la tradición, la emoción y la poesía sonora. Es cálida, evocadora y marca claramente el tono de todo el disco. Íntimo, artesanal y profundamente arraigado en la canción como forma de vida.
Como quisiera quererte
Al mismo ritmo de los boleros, esta hermosa canción cuenta con una presencia colaborativa y emocional más marcada. En este tema, la voz de Natalia se encuentra con otra figura musical y crea una conversación íntima sobre amor, deseo y anhelo. Es delicada, expresiva y refleja la riqueza emocional y la narrativa romántica del disco.
El Palomo y la Negra
Inspirada en tradiciones populares, esta canción se siente como un popurrí de historias que podrían escucharse en fiestas mexicanas o encuentros comunitarios. Tiene una energía festiva y narrativa, que dan pie a imágenes de celebraciones, rituales y el folclore que el álbum honra como parte esencial de su identidad.
Cocos en la playa
Esta canción da nostalgia con toque tropical. De inmediato, surgen los paisajes cotidianos y las sensaciones cálidas, recordando la conexión con la tierra, las raíces veracruzanas de la artista y la serenidad de lo simple. Es uno de los momentos del álbum que invita a dejarse llevar por la música más que por la razón.
Luna creciente
Un tema más íntimo y contemplativo dentro del disco, Luna creciente explora ciclos emocionales y estados de ánimo con una atmósfera suave y profunda. Su instrumentación sutil permite que la voz de Natalia destaque y transmita esa mezcla entre introspección y quietud que caracteriza al álbum.