Hay libros que entretienen, otros que te sacan una sonrisa, otros que incluso te hacen llorar… y hay otros que simplemente te abrazan en silencio.
Érase una vez una princesa de Cinthya Hilario es una mezcla hermosa de cada una de esas emociones.
Más que un cuento, se siente como una conversación honesta. Como alguien sentándose contigo a hablar de su vida, de sus heridas, de sus pérdidas… pero sobre todo, de amor propio.

Es un libro que se siente cercano, como si alguien hubiera puesto en palabras pensamientos y emociones que muchas veces no sabemos cómo explicar.
No necesitas leerlo rápido.
De hecho, siento que es de esos libros que se viven distinto dependiendo del momento de vida en el que estés.
Más que poesía, es compañía.
Y tiene muchas frases que llegan justo cuando las necesitas, como si cada parte de la historia encontrara una versión distinta de ti.
Sin duda, es un libro que toda mujer debería leer, porque te lleva por emociones, duelos y etapas que muchas de nosotras hemos vivido alguna vez.
Es un libro para elegirse.
Para priorizarse.
Y sobre todo… para aprender a apapacharse en silencio.